martes, 26 de febrero de 2013

La manzana podrida

 
Ellos lo llamaban "conciencia social". Los tres se conocieron en aquel comedor,  al que acudían todos los sábados por la tarde, cuando aún no habían cumplido los dieciocho años. Entonces repartian manzanas a unos pocos mendigos, los de toda la vida, y algunos desconcertados inmigrantes recién llegados al nuevo "el dorado" en que se había convertido el país.
Perdieron el contacto con el fin de los estudios, el inicio del trabajo, y los frenéticos años siguientes. Al parecer "España iba bien", y ellos también, la "conciencia social" quedó aparcada en el garaje de su unifamiliar junto al coche alemán. Esto cambió en los últimos meses. Resultaba imposible asistir al bombardeo diario de la televisión sin intentar hacer algo.
Hoy  los tres aparecen en los medios de comunicación. Los mismos, con las arrugas de los años, el escepticismo y la fatiga en la mirada. El primero de ellos preside un banco de alimentos, aparece en la fotografía del diario sonriente junto a sus colaboradores, rodeado de cajas y paquetes. Al segundo se le ve con las facciones desencajadas, gritando a la policía, entre periodistas y vecinos que intentan evitar el desahucio de una angustiada anciana. Al tercero también va con la policía, pero delante y esposado, sale del registro de su oficina, tras descubrirse que hacía suyas las subvenciones para indigentes que gestionaba. La manzana podrida.
 


domingo, 24 de febrero de 2013

Beppe Grillo

El desencanto con los políticos es generalizado. La creencia es que no sólo nos han llevado a esta situación con su pésima gestión, sino que, como premio, se han enriquecido y además se rien de nosotros. Para decidir el voto realmente hay que hacer un importante ejercicio de voluntad y de fe en la democracia, para no emplear nuestro tiempo en algo mejor. La mayoría ante esta situación se limitan a expresar su descontento, algunos participan en movimientos antisistema, y unos pocos intentan incluir esta protesta en los parlamentos. Hoy hay elecciones en Italia, y un tal Beppe Grillo se presenta, con el apoyo de miles de personas.
No es el primero que lo ha intentado. En 1981, Colouche un cómico francés lo hizo a las  presidenciales francesas  con el lema “Que suerte tienen los pobres de vivir en un país tan rico”. En ese mismo año anunciaba su intención de concurrir a la Casa Blanca Colbert, los sondeos le daban una intención de voto del 13 %. En España la humorista Eva Hache, mostró en 2007 su intención de desembarcar "a lo bestia" en la política.
En todos estos casos se apela al cabreo generalizado, al sentimiento más que a la razón. Grillo expone directamente su discurso a la gente, en los viejos mítines o en las actuales redes sociales. No concede entrevistas, ni acude a los platos televisivos. Claro está que su discurso no admite una réplica racional, sentimientos y no razón. Estos personajes, con sus populistas actuaciones, no van a colaborar a mejorar la situación económica. Pero muchos van a sentirse identificados con la encarnación política de este simpático personaje de Disney. Porque como dice Fernando Savater, en Ética para Amador, nuestra obligación en la vida es no ser imbéciles, ni que se nos tome como tales. Hoy un buen número de italianos, delante de la urna, castigarán a los que creían que eran tontos.


viernes, 22 de febrero de 2013

Decepción

La culpa la tuvo la televisión. Todos esos programas donde aparecían españoles que habían iniciado una nueva vida en cualquier rincón del mundo. Se les veía felices e integrados en el país, enseñando la ciudad y su casa a la cámara. Durante su época laboral, esta opción sólo era una lejana e idealizada posibilidad, que muchas noches se llevaba a la cama. A la mañana siguiente el volvía a su tedioso puesto de trabajo de los últimos veinte años, y su horizonte volvía a situarse en el fin de semana siguiente.
Los primeros meses tras el despido se acomodó a su nueva vida, intentando sin mucha convicción encontrar un nuevo trabajo. El fin del subsidio de desempleo llegó al fin, sin otro cambio que no fuera una angustia por el futuro más inmediato. Cuando el juzgado le anuncio que en veinte días perdería su casa, recordó a aquellos españoles felices de la televisión, y con el último dinero se fue a Suiza.
Mientras espera que abra el albergue de caridad, aterido de frio y hambriento, maldice su suerte y a la televisión. Sólo piensa en contar con el dinero para regresar al calor de su tierra, donde espera otra oportunidad.


jueves, 21 de febrero de 2013

El fantasma

Al principio, claro está, no sabía que se había convertido en un fantasma. No había mediado tiempo desde el instante en que su moto perdió el control circulando a 220 por la autopista. Al incorporarse le resultó insólito que no tuviera señal alguna del accidente. ¡Que suerte, podía contarlo¡. Supo que ya no estaba entre los vivos al intentar coger la moto, sus manos traspasaban el manillar, el depositó era aire. El siempre había sido un tipo tranquilo y se lo tomó con calma.
Miró alrededor, sin ver un sólo coche, sólo una estupenda autopista que también, pensó, sería fantasma. Comenzó a andar hacia un gran edificio, de diseño, con láminas metálicas. Era un aeropuerto, también fantasma, no había aviones, ni pasajeros, ni personal, a pesar de que estaba impecable, aunque unas pocas hierbas asomaban entre el cemento. Se dirigió entonces a un grupo de casas que divisó a lo lejos, con la esperanza de que se encontraran allí otros fantasmas como él. Nada, eran cientos y todas estaban vacías, a pesar de estar dispuestas para ocuparse, cercanas a un campo de golf sin jugadores.
De pronto recordó que se encontraba en Murcia, cercano a la costa. Reconoció la autopista sin coches, y en concurso de acreedores, el aeropuerto sin estrenar por falta de vuelos, al igual que la urbanización y el campo de golf por falta de personas. ¿Que mejor sitio para un fantasma?.


miércoles, 20 de febrero de 2013

El folio


Imaginemos un folio en blanco, que hemos situado en forma horizontal. Vamos a analizar nuestra economía. Tracemos una primera línea en sentido vertical con la que delimitaremos un espacio que ocupará, en muchos casos, poco menos de la mitad del folio, dedicado a lo que de nuestro sueldo utilizamos en pagar la hipoteca. Una segunda línea, para un espacio de dos dedos de ancho aproximadamente, a los gastos de luz, agua, gas, teléfono, comunidad, todos ellos tan inevitables como el anterior. Otros tres dedos de ancho corresponden a la alimentación, limpieza y aseo. Con el espacio sobrante, llamémosle capitulo de varios, haremos frente a cualquier otro gasto, ropa, colegios, ocio, imprevistos y un improbable ahorro.

Pues bien, imaginemos un recorte de sueldo que ocupe un espacio de entre uno y dos dedos, o sea en torno al ocho por cierto, normal en estos tiempos donde no se considera descabellado recortes del veinte por ciento. Acomodemos ahora nuestros gastos a nuestros nuevos ingresos en el folio. El espacio que ocupan la hipoteca y los suministros permanecerá inalterable, pues los pequeños ahorros que obtendremos apagando más la luz, llamando menos por teléfono, o cortando antes el agua de la ducha, se compensarán con la subida de las tarifas, que funcionan en condición de monopolio. En alimentación ya habíamos prescindido de los lujos, y nuestra cesta de la compra la ocupan las marcas blancas.

Nuestro margen de actuación sólo puede situarse sobre el capítulo de varios. El ahorro desapareció hace tiempo, y ya no queda remanente para cambiar el coche o el sillón del comedor, la televisión o comprar un abrigo nuevo. Nuestro carácter mediterráneo nos hace que, aunque menos, sigamos acudiendo a los bares. Porque cuando se ve derrumbarse lo que tantos años de esfuerzo se ha tardado en conseguir, nos resistimos a encerrarnos, y queremos seguir compartir pequeñas alegrías con los amigos.

¿Y todo esto hasta cuándo? Volvamos a mirar el folio, y comprobaremos que gran parte del mismo está ocupado por la economía financiera, los suministros en manos de grandes compañías, igual que la alimentación por grandes cadenas. Con este pequeño espacio que ha quedado, cada vez resulta más complicado que la economía vaya creciendo, todo lo contrario a corto y medio plazo. Si no existe excedente para el gasto, no hay inversión y no hay crecimiento, y no saldremos de este terrible espiral.

Para cada vez más familias llega el momento, de que, con el folio delante, no pueden hacer frente al espacio de la hipoteca. Y esa ya es otra historia.

martes, 19 de febrero de 2013

Troya

 
Unos niños hacen puntería arrojando piedras sobre unas viejas vasijas. Vienen a menudo a jugar al destruido castillo de Lebus en Alemania, y a su entorno horadado por los cráteres de las bombas en la segunda guerra mundial. Una investigadora conoce su importancia, y convence a los niños de que recojan restos de vasijas, al precio de un caramelo cada una.
Su valor es incalculable, forman parte del tesoro que Shielman, descubrió en sus excavaciones en Troya, y que ante la inminencia de la guerra se escondió en varios refugios. En 1946, cuando los niños obtenían su botín de chucherías, la mayor parte del tesoro se daba por perdida. Casi cincuenta años después aparece en Rusia,  que se niega a devolverla, considerando que le pertenece por los daños de la guerra.
 
Y es que los tesoros generalmente aparecen alguna vez, es cuestión de tiempo. Más de 4.000 años estuvo escondido el de Troya, hasta que después de veinte años de excavaciones en el mismo lugar lo halló Shielman. Sobre el lugar se habáin amontonado hasta ocho estratos de construcciones, palacios, almacenes, casas, construidos y destruidos por guerras, incendios, terremotos, y vueltos a construir. Cuando ya no eran sino una montaña de escombros y tierra, apareceieron las vasijas y las joyas de oro enterradas.
 
Podemos estar tranquilos, no se necesitará tanto tiempo para que aparezca lo que han escondido nuestros políticos corruptos.


domingo, 17 de febrero de 2013

La bloguera Yoani Sanchez sale de Cuba

Sigo en tiempo real la salida de la bloguera cubana Yoani Sánchez de su país. Va transmitiéndolo por twitter, las sensaciones intensas, las despedidas, la incertidumbre de que en el último momento algo falle, el temblor en las rodillas, También el descubrimiento del nuevo mundo que está hay delante "Me han dicho que el Aeropuerto de #Panamá donde hare escala tiene una zona wifi... no me lo puedo creer!!! :-)".
 
Se inicia su domingo a las 4 de la mañana, de una noche insomne. De una noche de despedida, de sus seres queridos, de sus más de 400.000 personas que seguimos diariamente sus ideas y sensaciones a golpe de 140 caracteres. El día sigue con los ánimos de sus vecinos y compatriotas camino del aeropuerto, los mismos pasajeros del avión. "hay abrazos fotos en conjunto, ya siento el olor de la libertad".
 
Pero no es un viaje de solo ida. Como el de la delegación al completo de 15 bailarines y músicos cubanos que participaban en los carnavales de Veracruz en México. Ya lo dice Yoani "Y saben en que pienso En el regreso. En esa jornada en que volveré a estrechar a los míos, contarles lo que he vivido". No ha renunciado a la lucha, a ser el espejo en que se han mirado tantos cubanos. Dice: "¡Y que ni sueñe el gobierno cubano que no voy a regresar! En esta #Isla nacerán mis nietos, me enterraran al pie de un árbol y seguiré!".
 
Hoy, en medio de personajes que nos chupan nuestro dinero y nuestra ilusión en el futuro, todavía podemos emocionarnos con un viaje y con una persona. ¡Adelante Yoani¡